HISTORIA

El Instituto Privado del Niño y Adolescente (IPN), fue fundado en 1967, por el Dr. Ignacio Iramain Riquelme. La primera Institución Médica en el país que se dedica exclusivamente a la atención de niños y adolescentes. Cuenta actualmente con todos los servicios que abarcan desde la atención primaria a la asistencia de alta complejidad. El Instituto es reconocido a nivel nacional e internacional por la calidad y responsabilidad de los recursos humanos con los que cuenta. Pediatras y especialistas de indudable prestigio conforman el staff de médicos de la Institución.
 

Aunque las instituciones queden y los hombres pasen, sería injusto desvincular la creación del IPN sin dar referencia a la historia personal de quien fuera su fundador, el Doctor Ignacio Iramain Riquelme. Nacido en el año 1922, fue destacado dirigente estudiantil universitario, llegando a ser presidente del CENTRO DE ESTUDIANTES DE MEDICINA Y DE LA FEDERACIÓN UNIVERSITARIA DEL PARAGUAY.


Sufrió los rigores de la dictadura de Morínigo, siendo encarcelado durante la guerra civil de 1967. A l prolongarse más de 8 meses su cautiverio logra huir e irse a Montevideo, Uruguay donde culmina sus estudios como Médico Pediatra. Fue gentilmente acogido por el gobierno de Luis Battle en el Hospital Materno Infantil de Pereira Rossel, inicialmente sin ninguna exigencia formal ya que los documentos y certificados de estudios eran retenidos por el régimen dictatorial. Uno de sus maestros fue el destacado Dr. De Pediatría; Doctor Alfredo Ramón Guerra como también así la Profesora Doctora Saldum Rodríguez. Retorna al país en el año 1952, y comienza su ejercicio pediátrico en medio de un clima hostil y adverso cuando recién se iniciaba la dictadura de Alfredo Stroessner.


Perseguido, varias veces apresado, torturado, confinado, nunca pudo acceder a ningún cargo público ni universitario, por ser un ciudadano de “segunda clase”. En dos oportunidades, durante la dictadura preside el Partido Revolucionario Febrerista de orientación Social democrática; como pediatra y político conoció la opresión cultural y económica de los ciudadanos. Mortalidad Materna e Infantil altísima, baja esperanza de vida al nacer, eran la carta de presentación de un régimen que privilegiaba la corrupción y el clientelismo político. Vigilado y perseguido logra, aun así afirmarse profesionalmente y con el entusiasmo de quien se ve desafiado por la adversidad, concentra sus energías en la práctica de la medicina privada como la única forma de sobre-vivencia posible. A sus 83 años asistía todos los días.